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Asesinan a joven poeta en el Perú
Escritores peruanos y de todo el mundo se solidarizan con enérgica protesta.
Cuando se pensaba que los años del horror paramilitar y las desapariciones y crímenes masivos cometidos por las fuerzas armadas y policiales peruanas habían desaparecido, nos topamos de pronto con un hecho terrible que ha sacudido las conciencias de los escritores peruanos y de la ciudadanía.
El joven escritor apurimeño James Oscco Anamaría fue encontrado muerto en los barrancos cercanos al puente Pachachaca en Abancay, lugar donde transcurre parte de la hermosa novela del narrador José María Arguedas, Los ríos profundos. Lo macabro del caso es que el cadaver del joven poeta, profesor universitario y estudiante de abogacía, fue encontrado con evidentes signos de tortura. Tenía las uñas desgarradas, el esternón, las costillas y las piernas quebradas, le habían vaciado un ojo y su rostro lo tenía quemado. James Oscco era corresponsal de la Revista Peruana de Literatura, e inmediatamente se difundió la noticia y se elaboró una lista de escritores e intelectuales en rechazo a semejante crimen, exigiendo que las autoridades investiguen con transparencia y castiguen severamente a los culpables.
Gracias al apoyo de los escritores Rosina Valcárcel, Armando Arteaga y Feliciano Mejía, pronto se difundió la lista y se adhirieron cientos de escritores peruanos y de todo el mundo. Ahora el PEN CLUB, que reúne a los escritores a nivel mundial y en su capítulo Perú dirige el poeta Tulio Mora, ha asumido la denuncia del crimen y exige rápida actuación de la justicia peruana.
Sin embargo, lo sospechoso del caso es que la policía de Abancay, extraoficialmente, está filtrando la información de que semejante crimen se trataría de un suicidio, y afirma que el mismo James Oscco se habría infringido las heridas, y hasta –ya cadáver– se habría introducido en el costal para arrojarse luego al precipicio. Esta actitud de la policía crea sospechas sobre el móvil del crimen, pues James Oscco era un escritor de sólidos principios y había estado en prisión durante dos años por motivos políticos sin que se le probara la acusación policial.
Ahora la versión de la policía nos trae a la memoria cuando las mafias aprista y fujimorista en el gobierno declaraban que los milesde asesinatos y fosas comunes realizados por las fuerzas armadas eran casos de "autotortura" y "suicidio colectivo".
Los escritores peruanos solo exigen ahora una investigación profunda de la policía y fiscalía, y que los asesinos sean sancionados.
Palabras encendidas:
Nací al borde de los ríos que cantan a su libertad, confundido con las garzas, los zorzales y las torcazas. Confundido con mi gente que hace parir la tierra, haciendo nacer una nueva vida, desde las entrañas de las pachamamas...
Por eso quiero que mi poesía sea dulce como el vuelo de picaflores, ardiente como el fuego de los valles...
Escribo porque amo la vida, cómo no he de amarla, si vivo una sola vez.
Quiero ser canto y danza de los humildes, cuando vuelvan y pretendan asaltar las estrellas del cielo...
Finalmente, quiero joderme, para volver a nacer, y cantar el dulce canto de de los ríos y las cascadas...
Con ternura andina, James Oscco Anamaría
Para adherirse a la denuncia, escribir a penclubperu@terra.com.pe
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